LIBRO SANDALO
EMANUEL
AUTORA: Consuelo Amat y Leon de Boggio
Sobre el heno y la paja, bajo el baho caliente de las bestias de hinojos
Esta el “Niño Prodigio” por quien los siglos y siglos suspiro el hijo de Eva,
Mientras que iba regando por el suelo sediento, que rendíale abrojos,
Su sudor y su sangre;
Mientras iban muriendo sus hijos “malditos como
el”…. Por la peste y el hambre;
Y sentía en su carne angustiada ¡La garra del pecado y la prueba!
Infeliz gusano,
Que en absurda osadía enfrentose al señor
Infeliz humano,
Que mordió en su conciencia de recto infalible clamor
A través de los siglos su negra amargura;
Arrojado por siempre del Edén de Ventura,
Solo un punto remoto de luz existía en su incierto camino:
¡La promesa inefable y sublime, de un Dios hecho niño….!
“De mujer será Hijo”
Dijo Dios; y desde ese momento predijo:
Que la falta del nombre ¡Seria por él superada!
Pues seria el Señor de la Vida”, de una vida por El renovada.
Sobre el heno y la paja, bajo el baho caliente de las bestias de hinojos
Esta el Niño Prodigio, y sus labios sonríen, ¡Mas también hay gotitas de
llanto en sus cándidos ojos...
Oh! Señor de Señores,
Que pusiste en tu frente, taladros y espinas, y trajiste a tu cuerpo divino, humanos, acervos dolores;
Que hiciste en el Monte Calvario: Sublime holocausto;
Para darte a nosotros: no yerto ni exhausto,
Si no todo explendente de gracia, de vida y dulzura;De alegría serena,
De esa dicha celeste, que nada en la vida encadena
Porque nace de tí… ¡Que eres fuente de toda ventura!
¡Emmanuel! ¡Esperado
¡Ya tu estrella a brillado……!
En el orbe, de un ámbito a otro, vibra bíblica la voz de Isaías
Y los Reyes de Oriente, que han sabido los signos leer;
De rodillas están sus dones, a los pies de una niña mujer,
Que en sus brazos sostiene a un infante ¡El Divino Mesias!
|